Anomalía del ojo de Collie
Urgencia: Lo antes posible
Pronóstico: Reservado

El defecto del ojo de collie es un trastorno congénito hereditario en el que, los cromosomas que determinan el desarrollo de los ojos están mutados, por lo que los vasos sanguíneos que absorben la luz dispersa y nutren la retina están subdesarrollados. Cuando aparece la mutación, por lo general ocurre en ambos ojos pero, puede ser más grave en un ojo que en otro. En casos graves, puede provocar el desprendimiento de la retina. 

Aproximadamente, el 70-90% de los Collies de pelo largo o áspero y los Border Collies se ven afectados por la mutación aunque, se ve también en pastores australianos, pastor de Shetland, Lancashire Heeler y otros perros pastores. 

Síntomas

Normalmente se detecta cuando se inicia la ceguera pero pueden aparecer síntomas previos a los que deberíamos estar atentos como la disminución o el hundimiento de los globos oculares, los colobomas o defectos en la estructura del ojo o sangrados oculares. También podemos encontrarnos con una nube sobre los ojos producida por la mineralización del estroma corneal anterior.

Causas

La causa de la anomalía del ojo de collie es un defecto en el cromosoma 37 y ocurre solo en individuos con ambos padres que portan la mutación genética (enfermedad recesiva). Se sospecha que también pueden estar involucrados otros genes, lo que explicaría complicaciones severas en algunos collies y en otros no. Además, es posible que la mutación no se muestre en los padres pero sí en su descendencia. Por ello es importante tener un análisis genético de aquellas razas expuestas a la enfermedad.

Diagnóstico

El veterinario realizará un examen minucioso de los ojos. Por ser un trastorno hereditario, lo recomendable es realizar un examen temprano cuando su perro aún es cachorro, entre las primeras seis a ocho semanas de vida. 

El veterinario podría realizar una electrorretinografía para evaluar si la retina funciona correctamente. También podría confirmar el diagnóstico con un test de ADN como el de www.petgenetica.com.

El desprendimiento de la retina es común en el primer año de vida. Si se diagnostica la afección, no espere a que empeore a menos que el perro tenga también un coloboma (orificio en el cristalino, coroides, retina, iris o disco óptico). Si se encuentra un coloboma, su veterinario deberá monitorear a su perro cuidadosamente ya que el coloboma puede quitar demasiada estructura al ojo y puede conducir a una ceguera parcial o total.

Tratamiento

Esta condición no se puede revertir y el veterinario tratará de prevenir problemas y mantener una buena calidad de vida para el perro. Para ello el veterinario controlará la salud ocular para que problemas como hemorragias, desprendimientos de retina o colobomas que pueden estar causados por la afección no perjudiquen a la agudeza visual del perro. Para ciertos defectos como un coloboma, se puede emplear la cirugía con láser para minimizar los efectos. La criocirugía utiliza frío extremo para destruir las células o tejidos no deseados y puede prevenir el desprendimiento de la retina o un mayor deterioro. 

El pronóstico será bueno en las formas leves pero en casos graves podría implicar un pérdida parcial o hasta total de la visión.